Cáritas Honduras como una organización comprometida con el pueblo hondureño lamenta los penosos acontecimientos registrados recientemente en el hemiciclo legislativo durante la elección de la junta directiva provisional de ese poder del Estado.
Los hechos suscitados impulsan a creer que los próximos cuatro años estarían gobernados por la anarquía incitada por intereses particulares dejando de lado la verdadera función del diputado que es legislar para el pueblo, ese soberano que les regaló el privilegio de ocupar una curul en el Congreso Nacional de la República.
La falta de entendimiento y hasta la ausencia del respeto de las normas parlamentarias y el incumplimiento de acuerdos y promesas, así como la incitación a la violencia, son lamentablemente un mal inicio de un Gobierno en el que el pueblo depositó su esperanza expresada en las urnas el pasado 28 de noviembre.
En el reciente boletín Apuntes “de lo que hemos visto y oído” publicado el 19 de enero de 2022, se cita que “Es tiempo de abrir las ventanas para que, entre el aire fresco en el Estado, en sus instituciones y que saque el polvo de la corrupción, la impunidad y alejarnos de una vida sin ley”.
Exactamente ese pensamiento va concatenado con el clamor y sentir de un pueblo cansado de reiteradas traiciones, jadeante del abuso de poder, triste de tanta corrupción, una sociedad harta de la impunidad, una Honduras que se desangra en impotencia al ver que su clase política pareciera ser cortada con la misma tijera.
El pueblo hizo su parte, al asistir de manera masiva a las urnas confiando en un anhelado cambio prometido desde las trincheras de las instituciones políticas, hoy representadas desde las distintas bancadas en el poder Legislativo. Por tal razón, la clase política beneficiada por el favor del pueblo en las urnas está en la obligación moral y cívica de cumplir a cabalidad lo ofrecido durante las campañas políticas, y entre esos ofrecimientos está devolver la paz, certidumbre y retomar la institucionalidad.
El pueblo hondureño no merece seguir sufriendo y tampoco tolerando el circo político que mucho daño a hecho en las últimas décadas, Honduras no puede darse el lujo de repetir yerros que fueron pagados con creses como el golpe de Estado de 2009.
Es por tal razón, que desde Cáritas Honduras pedimos a los políticos y principalmente a los diputados del Congreso Nacional de la República dejar a un lado las malas costumbres y artimañas del pasado y trabajar en función del bien común del país, pues para eso fueron electos.
Tegucigalpa, M.D.C. 22 de enero de 2022