Inicio

Cáritas realizará el XIX Congreso Latinoamericano y del Caribe en Honduras

Bajo el lema “Iglesia en salida que transforma y cuida la Casa Común”, las 22 Caritas de la Región, participarán de tres importantes eventos que se llevarán a cabo en el Centro de Espiritualidad Las Tres Rosas, municipio de Valle de Ángeles, Honduras, entre el 1 y el 9 de febrero.

Equidad entre hombre y mujeres
En el marco del XIX Congreso, representantes de las Caritas de toda América Latina y el Caribe se reunirán entre el 1 y el 3 de febrero para participar del “Foro de la Mujer: Otras Miradas”, sobre Equidad entre hombres y mujeres, que tiene como objetivo central revisar el caminar que se ha venido desarrollando en este importante eje de trabajo en los últimos años.

Con esperanza miramos como la red de Caritas y Pastoral Social de la Región tiene una amplia trayectoria y experiencia en el trabajo con mujeres, enfrentando con su acción los problemas de trabajo, salud, migración, educación, participación política y otros nuevos que surgen cada día. Su tarea contribuye en la superación de las dificultades de muchas mujeres y de sus organizaciones. Todo ello en consonancia con su misión de animar, desde el contexto de cada país, y “a la luz del Evangelio y la Doctrina Social de Iglesia, el proceso de transformación de la realidad de los pueblos de América, con el protagonismo de los pobres y excluidos, para construir, en armonía con la creación, una sociedad justa, fraterna y solidaria, signo del Reino de Dios”.

Con el Foro se busca seguir avanzando en los grandes temas sobre equidad, en preparación también para el gran Foro sobre Equidad entre hombres y mujeres que se celebrará en mayo en Roma, en la previa de la Asamblea General de Caritas.

“Iglesia en salida que transforma y cuida la Casa Común”
Entre el 3 y el 7 de febrero, se llevará a cabo el XIX Congreso latinoamericano y del Caribe de Caritas, bajo el lema “Iglesia en salida que transforma y cuida la Casa Común”. Los participantes del encuentro, tendrán la posibilidad de participar en “Talleres para la identificación de tendencias y desafíos en América Latina” y en “Talleres de nuevos caminos a partir de nuestras experiencias”, en temáticas sobre: Migración, Cuidado de la Casa Común, Economía Solidaria, entre otros.

Además, el Cardenal Luis A. Tagle, Presidente de Caritas Internationalis, desarrollará una ponencia sobre ¿Cómo Caritas escucha y da respuesta a los clamores de los más empobrecidos?

En tanto, el Cuidado de la “Casa Común”, el “Buen Vivir” como una alternativa al desarrollo y la mirada a la realidad pastoral y al trabajo de las Caritas estarán presentes durante el desarrollo del Congreso, que será encabezado por Mons. José Luis Azuaje, Presidente de Caritas América Latina y el Caribe y por el P. Francisco Hernández, Secretario Ejecutivo.

Al término de éste, es espera contar con nuevos desafíos pastorales, lineamientos de trabajo para los próximos cuatro años y una declaración de este importante Congreso.

Finalmente, los días 8 y 9 de febrero, los Presidentes y Directores de las Caritas de la Región, participarán de su Conferencia Regional donde se realizará la revisión de asuntos y normas internas, así como la elección para renovación de cargos.

Foro de la Mujer “Otras Miradas”: Iglesia en salida que transforma y cuida la Casa Común

En el marco del XIX Congreso Latinoamericano y del Caribe en Honduras, celebremos el “Foro Regional de la Mujer”, los días 2 y 3 de febrero, en donde las Cáritas y Pastorales Sociales de nuestra región, bajo los principios de la dignidad de la persona humana, vive y experimenta en lo personal, comunitario y en las acciones pastorales, la EQUIDAD entre hombres y mujeres.

Con esperanza miramos como la red de Caritas y Pastoral Social de la región tiene una amplia trayectoria y experiencia en el trabajo con mujeres, enfrentando con su acción los problemas de trabajo, salud, migración, educación, participación política y otros nuevos que surgen cada día. Su tarea contribuye en la superación de las dificultades de muchas mujeres y de sus organizaciones. Todo ello en consonancia con su misión en el Continente de animar, desde el contexto de cada país, y “a la luz del Evangelio y la Doctrina Social de Iglesia, el proceso de transformación de la realidad de los pueblos de América, con el protagonismo de los pobres y excluidos, para construir, en armonía con la creación, una sociedad justa, fraterna y solidaria, signo del Reino de Dios”.

Para el “Foro Regional de la Mujer” partiremos de la construcción de una memoria agradecida con el Dios de la Vida, compartiendo nuestras experiencias de “Equidad” desde el quehacer pastoral de nuestras comunidades donde hacemos presencia. Continuando con el compromiso y el desafío de enfrentar los problemas estructurales en el tema de equidad de género, con el reto de que no es sencillo hacerlo.

Sabemos que hay posturas radicalizadas que poco o nada tienen que ver con nuestra opción de fe conforme al Evangelio y a la enseñanza de la Iglesia. Queremos también afirmar con vigor y profunda convicción la defensa y cuidado de la vida tal como surgen del proyecto amoroso y creador de Dios.
Nuestro objetivo, con este Foro Regional de la Mujer, es proveer herramientas para que el trabajo de Cáritas – Pastoral Social contribuya a la reducción de las inequidades de género que representan la violación de los derechos humanos y posibilitar así una transformación en las relaciones entre hombres y mujeres en la Iglesia y en la sociedad.

Para ello constataremos, en una primera mirada, la situación de desigualdad entre hombres y mujeres en nuestra Región. En una segunda mirada, analizaremos dicha situación desde nuestra mirada de fe. Tendremos especialmente en cuenta el mensaje de Jesús, la enseñanza de San Pablo, algunos textos del Magisterio Universal y del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. En ese marco doctrinal, explicitaremos en qué sentido y por qué asumimos la perspectiva de Equidad.

Finalmente, ofreceremos algunas sugerencias para la acción de Cáritas – Pastoral Social en orden a poder enfrentar mejor los problemas de inequidad de género en las comunidades y grupos comunitarios con quienes trabajamos.

Papa Francisco: “Ustedes jóvenes son el ahora de Dios”

El Papa Francisco dijo a unos 600 mil jóvenes que se dieron cita en el Campo San Juan Pablo II (Metro Park); en Panamá, en la misa de conclusión de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), “Ustedes, queridos jóvenes, no son el futuro. Nos gusta decir: “Ustedes son el futuro…”. No, son el presente. No son el futuro de Dios, ustedes jóvenes son el ahora de Dios.

El sumo pontífice expresó “Él los convoca, los llama en sus comunidades, los llama en sus ciudades para ir en búsqueda de sus abuelos, de sus mayores”; a ponerse de pie junto a ellos, tomar la palabra y poner en acto el sueño con el que el Señor los soñó, acotó.

Además, casi para concluir su homilía apunto que para Jesús no hay un “mientras tanto” sino amor de misericordia que quiere anidar y conquistar el corazón. “Él quiere ser nuestro tesoro, porque Jesús no es un “mientras tanto” en la vida o una moda pasajera”, es amor de entrega que invita a entregarse, concluyó.
A continuación el texto de la homilía completa del Papá Francisco en la misa de envío al concluir la JMJ en Panamá
«Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él. Entonces comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír» (Lc 4,20-21).
Así el evangelio nos presenta el comienzo de la misión pública de Jesús. Lo hace en la sinagoga que lo vio crecer, rodeado de conocidos y vecinos y hasta quizá de alguna de sus “catequistas” de la infancia que le enseñó la ley. Momento importante en la vida del Maestro por el cual, el niño que se formó y creció en el seno de esa comunidad, se ponía de pie, tomaba la palabra para anunciar y poner en acto el sueño de Dios. Una palabra proclamada hasta entonces solo como promesa de futuro, pero que en boca de Jesús solo podía decirse en presente, haciéndose realidad: «Hoy se ha cumplido».

Jesús revela el ahora de Dios que sale a nuestro encuentro para convocarnos también a tomar parte en su ahora de «llevar la Buena Noticia a los pobres, la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, dar libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia en el Señor» (cf. Lc 4,18-19). Es el ahora de Dios que con Jesús se hace presente, se hace rostro, carne, amor de misericordia que no espera situaciones ideales, situaciones perfectas para su manifestación, ni acepta excusas para su realización. Él es el tiempo de Dios que hace justa y oportuna cada situación y cada espacio. En Jesús se inicia y se hace vida el futuro prometido.
¿Cuándo? Ahora. Pero no todos los que allí lo escucharon se sintieron invitados o convocados. No todos los vecinos de Nazaret estaban preparados para creer en alguien que conocían y habían visto crecer y que los invitaba a poner en acto un sueño tan esperado. Es más, decían: “¿ Pero este no es el hijo de José?” (cf. Lc 4,22).

También a nosotros nos puede pasar lo mismo. No siempre creemos que Dios pueda ser tan concreto, tan cotidiano, tan cercano y tan real, y menos aún que se haga tan presente y actúe a través de alguien conocido como puede ser un vecino, un amigo, un familiar. No siempre creemos que el Señor nos pueda invitar a trabajar y a embarrarnos las manos junto a Él en su Reino de forma tan simple pero contundente. Cuesta aceptar que «el amor divino se haga concreto y casi experimentable en la historia con todas sus vicisitudes dolorosas y gloriosas» (Benedicto XVI, Audiencia general, 28 septiembre 2005).
Y no son pocas las veces que actuamos como los vecinos de Nazaret, que preferimos un Dios a la distancia: lindo, bueno, generoso, bien dibujadito pero distante y, sobre todo, un Dios que no incomode, un Dios “domesticado”. Porque un Dios cercano y cotidiano, un Dios amigo y hermano nos pide aprender de cercanías, de cotidianeidad y sobre todo de fraternidad. Él no quiso tener una manifestación angelical o espectacular, sino quiso regalarnos un rostro hermano y amigo, concreto, familiar. Dios es real porque el amor es real, Dios es concreto porque el amor es concreto. Y es precisamente esta «concreción del amor lo que constituye uno de los elementos esenciales de la vida de los cristianos» (cf. Benedicto XVI, Homilía, 1 marzo 2006).
Nosotros también podemos correr los mismos riesgos que los vecinos de Nazaret, cuando en nuestras comunidades el Evangelio se quiere hacer vida concreta y comenzamos a decir: “pero estos chicos, ¿no son hijos de María, José, no son hermanos de… son parientes de…? Estos, ¿no son los jovencitos que nosotros ayudamos a crecer…? Que se calle la boca, ¿cómo le vamos a creer? Ese de allá, ¿no era el que siempre rompía los vidrios con su pelota?”. Y lo que nació para ser profecía y anuncio del Reino de Dios termina domesticado y empobrecido. Querer domesticar la Palabra de Dios es tentación de todos los días.

E incluso a ustedes, queridos jóvenes, les puede pasar lo mismo cada vez que piensan que su misión, su vocación, que hasta su vida es una promesa pero solo para el futuro y nada tiene que ver con el presente. Como si ser joven fuera sinónimo de sala de espera de quien aguarda el turno de su hora. Y en el “mientras tanto” de esa hora, les inventamos o se inventan un futuro higiénicamente bien empaquetado y sin consecuencias, bien armado y garantizado y con todo “bien asegurado”. No queremos ofrecerles a ustedes un futuro de laboratorio. Es la “ficción” de alegría, no la alegría del hoy, del concreto, del amor. Y así con esta ficción de la alegría los “tranquilizamos”, los adormecemos para que no hagan ruido, para que no molesten mucho, para que no se pregunten ni nos pregunten, para que no se cuestionen ni nos cuestionen; y en ese “mientras tanto” sus sueños pierden vuelo, se vuelven rastreros, comienzan a dormirse y son “ensoñamientos” pequeños y tristes (cf. Homilía del Domingo de Ramos, 25 marzo 2018), tan solo porque consideramos o consideran que todavía no es su ahora; que son demasiado jóvenes para involucrarse en soñar y trabajar el mañana. Y así los seguimos procrastinando… Y ¿saben una cosa?, que a muchos jóvenes esto les gusta. Por favor, ayudémosle a que no les guste, a que se rebelen, a que quieran vivir el ahora de Dios.

Uno de los frutos del pasado Sínodo fue la riqueza de poder encontrarnos y, sobre todo, escucharnos. La riqueza de la escucha entre generaciones, la riqueza del intercambio y el valor de reconocer que nos necesitamos, que tenemos que esforzarnos en propiciar canales y espacios en los que involucrarse en soñar y trabajar el mañana ya desde hoy. Pero no aisladamente, sino juntos, creando un espacio en común. Un espacio que no se regala ni lo ganamos en la lotería, sino un espacio por el que también ustedes deben pelear. Ustedes jóvenes deben pelear por su espacio hoy, porque la vida es hoy. Nadie te puede prometer un día del mañana. Tu vida hoy, es hoy. Tu jugarte es hoy. Tu espacio es hoy. ¿Cómo estás respondiendo a esto?
Ustedes, queridos jóvenes, no son el futuro. Nos gusta decir: “Ustedes son el futuro…”. No, son el presente. No son el futuro de Dios, ustedes jóvenes son el ahora de Dios. Él los convoca, los llama en sus comunidades, los llama en sus ciudades para ir en búsqueda de sus abuelos, de sus mayores; a ponerse de pie junto a ellos, tomar la palabra y poner en acto el sueño con el que el Señor los soñó.

No mañana, ahora, porque allí , ahora, donde está tu tesoro está también tu corazón (cf. Mt 6,21); y aquello que los enamore conquistará no solo vuestra imaginación, sino que lo afectará todo. Será lo que los haga levantarse por la mañana y los impulse en las horas de cansancio, lo que les rompa el corazón y lo que les haga llenarse de asombro, de alegría y de gratitud. Sientan que tienen una misión y enamórense, que eso lo decidirá todo (cf. Pedro Arrupe, S.J., Nada es más práctico). Podremos tener todo, pero, queridos jóvenes, si falta la pasión del amor, faltará todo. ¡La pasión del amor hoy! ¡Dejemos que el Señor nos enamore y nos lleve hasta el mañana!
Para Jesús no hay un “mientras tanto” sino amor de misericordia que quiere anidar y conquistar el corazón. Él quiere ser nuestro tesoro, porque Jesús no es un “mientras tanto” en la vida o una moda pasajera, es amor de entrega que invita a entregarse.

Es amor concreto, de hoy, cercano, real; es alegría festiva que nace al optar y participar en la pesca milagrosa de la esperanza y la caridad, la solidaridad y la fraternidad frente a tanta mirada paralizada y paralizante por los miedos y la exclusión, la especulación y la manipulación. Hermanos: El Señor y su misión no son un “mientras tanto” en nuestra vida, un algo pasajero, no son solo una Jornada Mundial de la Juventud, ¡son nuestra vida de hoy y caminando!.

Todos estos días de forma especial ha susurrado como música de fondo el hágase de María. Ella no solo creyó en Dios y en sus promesas como algo posible, le creyó a Dios, se animó a decir “sí” para participar en este ahora del Señor. Sintió que tenía una misión, se enamoró y eso lo decidió todo. Que ustedes sientan que tienen una misión, se dejen enamorar y el Señor decidirá todo.

Y como sucedió en la sinagoga de Nazaret, el Señor, en medio nuestro, sus amigos y conocidos, vuelve a ponerse de pie, a tomar el libro y decirnos: «Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír» (Lc 4,21). Queridos jóvenes, ¿quieren vivir la concreción de su amor? Que vuestro “sí” siga siendo la puerta de ingreso para que el Espíritu Santo nos regale un nuevo Pentecostés, a la Iglesia y al mundo. Que así sea.

JMJ: El Papa Francisco arranca su primer día en Panamá

El Papa Francisco ya está en Panamá. Ayer por la noche aterrizaba su avión en el Aeropuerto Internacional de Tocumen desde donde se dirigió directamente a la Nunciatura Apostólica para descansar y comenzar hoy con las actividades de su 26° Viaje Apostólico Internacional con ocasión de la JMJ.

Esta mañana, en torno a las 9,45 (hora local Panamá) después de celebrar una Misa privada en la Nunciatura, Su Santidad el Papa Francisco se ha trasladado al Palacio Presidencial donde ha tenido lugar la Ceremonia de Bienvenida. El Papa ha sido recibido por el Presidente de la República, Juan Carlos Varela Rodríguez, y su esposa en la entrada principal del edificio. Seguidamente se han realizado juntos la foto de protocolo y se han dirigido a la Oficina Presidencial, situada en el primer piso, para mantener un encuentro privado que ha tenido una duración aproximadamente de 30 minutos.

Intercambio de dones

Durante el encuentro privado, el Presidente de la República de Panamá ha presentado al Papa a los miembros de su familia, y después ambos se han realizado un intercambio de regalos.

El Santo Padre ha regalado al Señor Juan Carlos Varela un cuadro con la Medalla del Viaje Apostólico de la artista italiana Daniela Longo. En ella, está diseñado el escudo de armas del Papa Francisco, así como la imagen de Santa María La Antigua, patrona de Panamá, representada con el niño Jesús en el brazo izquierdo y una rosa en la mano derecha, ambos con la corona en la cabeza. Detrás de la Virgen, sin embargo, se encuentra la fachada de la Catedral Basílica de Panamá y alrededor la inscripción en latín de la XXXIV Jornada Mundial de la Juventud. El logotipo elegido para esta JMJ también aparece, concretamente en el manto de la Virgen, coincidiendo debajo de los pies del niño Jesús.

Hoy llega el Papa Francisco a Panamá

Con la llegada del Papa Francisco, hoy en horas de la tarde, inicia formalmente las actividades de su Santidad en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

La 34 Jornada Mundial de la Juventud bajo el manto de María: el avión del Papa despegó a las 9.51 hora de Roma y llegará a Panamá a las cuatro y media de la tarde hora local. Las actividades del Papa iniciarán recién mañana, para dar tiempo al Pontífice de descansar tras el largo vuelo.

El Papa visitará una cárcel y un Hogar de jóvenes enfermos
Dos momentos particulares marcarán el viaje de Francisco: la visita a la cárcel juvenil de Pacora, y el Hogar del Buen Samaritano, donde encontrará a jóvenes afectados por el virus del sida.

En este viaje además, la dimensión mariana es muy importante, tal como se evidencia en el mismo lema de la JMJ: “He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc 1,38).

El Santo Padre llegará al Aeropuerto Internacional de Tocumen a las 16.30 hora local, y se dirigirá a la Nunciatura Apostólica para descansar, y prepararse para los primeros eventos del día de mañana.

Cómo serán las próximas jornadas
El primero de ellos será la Ceremonia de bienvenida en el Palacio de las Garzas, seguido por la visita al Presidente y el Encuentro con las Autoridades, el Cuerpo Diplomático y Representantes de la sociedad civil en el Palacio Bolívar, en donde pronunciará el primer discurso. Más tarde en la mañana mantendrá un encuentro con los obispos centroamericanos en la Iglesia San Francisco de Asís y a las cinco y media de la tarde presidirá la apertura de la JMJ en el Campo Santa María la Antigua.

El viernes será el día de la Liturgia penitencial con los jóvenes privados de la libertad por la mañana y por la tarde el Vía Crucis con los jóvenes en la Cinta Costera.

El sábado celebrará la Santa Misa con la dedicación del altar de la Catedral Basílica de Santa María la Antigua con los sacerdotes, consagrados y movimientos laicales, y almorzará con los jóvenes en el Seminario Mayor San José. Por la tarde tendrá lugar la Vigilia en el Campo San Juan Pablo II.

El domingo temprano – a las ocho de la mañana- presidirá la Santa Misa para la JMJ y luego visitará la Casa Hogar Buen Samaritano.

El encuentro con los voluntarios – por cierto numerosísimos – tendrá lugar en el Estadio Rommel Fernández a las cuatro y media de la tarde.

El Papa Francisco dejará el país hacia las 18.15 del domingo, tras la ceremonia de despedida en el Aeropuerto Internacional, y llegará a Roma el lunes a las 11.50 de la mañana hora local.

La Oración Oficial de la Jornada Mundial de la Juventud Panamá 2019

Padre misericordioso, Tú nos llamas a vivir nuestra vida como un camino de salvación: ayúdanos a mirar el pasado con gratitud, a asumir el presente con valentía, a construir el futuro con esperanza.

Señor Jesús, amigo y hermano, gracias porque nos miras con amor; haz que escuchemos tu voz, que resuena en el corazón de cada uno con la fuerza y la luz del Espíritu Santo.

Concedenos la gracia de ser la Iglesia en salida, anunciando con fe viva y con rostro joven la alegría del Evangelio, para trabajar en la construcción de la sociedad más justa y fraterna que soñamos.

Te pedimos por el Papa y los Obispos, por los jóvenes y todos los que participarán en la próxima Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, y por quienes se preparan a acogerlos.

Santa María la Antigua, patrona de Panamá, haz que podamos orar y vivir con la misma generosidad: “He aquí la sierva del señor; hágase en mi según tu palabra”. (Lc 1,38) Amén.

Más de 29 mil personas fueron movilizadas por la ternura en 2018

El año 2018, la ternura “movilizó” a más de 29 mil personas en México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Haití, Cuba y República Dominicana por medio de actividades de acción pública, pedagógicas, lúdicas y pastorales para promover la erradicación de todo tipo de violencia contra niños y niñas.

La red de Cáritas de Latinoamérica, en conjunto con instituciones como World Vision, Fe y Alegría, aglutinadas en el Programa Centralidad de la niñez, movilizó en 2018 con su caminata “Huellas de ternura” a más de 29 mil personas en 17 países de América Latina y el Caribe, que dio inició en junio del año pasado y culminará en julio de este año en la Patagonia.

“Cero violencia, cien por ciento ternura”, campaña continente y de donde se desprende la caminata, es una respuesta para disminuir las cifras alarmantes de violencia en la región, pues según cifras de algunas organizaciones, cerca de 70 millones de niños y niñas en Latinoamérica viven situación de pobreza, de los cuales 2 de cada 3 sufren regularmente violencia física o psicológica.

Ante tal escenario, el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y en una coalición institucional integrada por World Vision, Cáritas Latinoamericana, Pastoral de la Crianza, Federación Fe y Alegría, Kindermission y ALER, aglutinadas a través del Programa Centralidad de la Niñez acordaron promoverla Campaña continental.

En entrevista en el programa «Voces sobre la mesa», de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER) al gerente del programa Centralidad de la Niñez, Ángel Morillo y Jean -Wickens Merone`s, gerente de World Vision Haití, evaluaron los avances de la caminata.

Cáritas Honduras al Encuentro y Jornada Mundial de la Juventud en Panamá

A pocos días para que inicie la «gran fiesta de la juventud cristiana» que tendrá lugar en Panamá del 22 al 27 de enero y que contará con la presencia del Papa Francisco a partir del día 24, en el que se llevará a cabo la ceremonia de bienvenida en el Palacio de las Garzas en Ciudad de Panamá.

En el marco Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), más de 200 Jóvenes representantes de Cáritas América Latina y del mundo podrán compartir conocimientos de trabajo en diferentes espacios y realidades de los países participantes en el también Encuentro de los Jóvenes de Cáritas.

Aníbal Martínez Cantarero, representante de la Juventud de Cáritas Honduras explicó “la idea es ir como embajador y aportar de lo que nosotros desde la Cáritas Nacional Honduras hacemos, además de conocer y ver esas nuevas experiencias otros jóvenes de otros países”.

“Las expectativas son grandes en aprender, conocer y dar lo mejor de nuestra cultura como hondureños y con ello dejar bien representado la Caritas”, comentó.

Asimismo, Aníbal, expresó que en lo personal es de mucha satisfacción estar en este importante acontecimiento, puesto que le ayudará a crecer tanto espiritual y en su vida profesional, con el objetivo de dar un mejor servicio a los más pobres.

Finalmente dijo “espero sus oraciones y gracias a Dios por esta oportunidad”.

La XXXIV edición de la JMJ se realizará en Panamá del 22 al 27 de enero de 2019. Es la tercera JMJ que tendrá lugar en América Latina, después de Buenos Aires 1987 y Rio de Janeiro 2013.

https://youtu.be/bCxMlj4haRY

Mensaje del Papa: La buena política está al servicio de la paz

El papa Francisco destacó en su mensaje para la 52 Jornada Mundial de la Paz, que la paz “es fruto de un gran proyecto político que se funda en la responsabilidad recíproca y la interdependencia de los seres humanos” y hoy más que nunca se necesitan “artesanos de la paz” que contribuyan a la felicidad de las familias.

Mensaje Completo:

1. “Paz a esta casa”

Jesús, al enviar a sus discípulos en misión, les dijo: «Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros» (Lc 10,5-6).

Dar la paz está en el centro de la misión de los discípulos de Cristo. Y este ofrecimiento está dirigido a todos los hombres y mujeres que esperan la paz en medio de las tragedias y la violencia de la historia humana[1]. La “casa” mencionada por Jesús es cada familia, cada comunidad, cada país, cada continente, con sus características propias y con su historia; es sobre todo cada persona, sin distinción ni discriminación. También es nuestra “casa común”: el planeta en el que Dios nos ha colocado para vivir y al que estamos llamados a cuidar con interés.

Por tanto, este es también mi deseo al comienzo del nuevo año: “Paz a esta casa”.

2. El desafío de una buena política

La paz es como la esperanza de la que habla el poeta Charles Péguy[2]; es como una flor frágil que trata de florecer entre las piedras de la violencia. Sabemos bien que la búsqueda de poder a cualquier precio lleva al abuso y a la injusticia. La política es un vehículo fundamental para edificar la ciudadanía y la actividad del hombre, pero cuando aquellos que se dedican a ella no la viven como un servicio a la comunidad humana, puede convertirse en un instrumento de opresión, marginación e incluso de destrucción.

Dice Jesús: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos» (Mc 9,35). Como subrayaba el Papa san Pablo VI: «Tomar en serio la política en sus diversos niveles ―local, regional, nacional y mundial― es afirmar el deber de cada persona, de toda persona, de conocer cuál es el contenido y el valor de la opción que se le presenta y según la cual se busca realizar colectivamente el bien de la ciudad, de la nación, de la humanidad»[3].

En efecto, la función y la responsabilidad política constituyen un desafío permanente para todos los que reciben el mandato de servir a su país, de proteger a cuantos viven en él y de trabajar a fin de crear las condiciones para un futuro digno y justo. La política, si se lleva a cabo en el respeto fundamental de la vida, la libertad y la dignidad de las personas, puede convertirse verdaderamente en una forma eminente de la caridad.

3. Caridad y virtudes humanas para una política al servicio de los derechos humanos y de la paz

El Papa Benedicto XVI recordaba que «todo cristiano está llamado a esta caridad, según su vocación y sus posibilidades de incidir en la pólis. […] El compromiso por el bien común, cuando está inspirado por la caridad, tiene una valencia superior al compromiso meramente secular y político. […] La acción del hombre sobre la tierra, cuando está inspirada y sustentada por la caridad, contribuye a la edificación de esa ciudad de Dios universal hacia la cual avanza la historia de la familia humana»[4]. Es un programa con el que pueden estar de acuerdo todos los políticos, de cualquier procedencia cultural o religiosa que deseen trabajar juntos por el bien de la familia humana, practicando aquellas virtudes humanas que son la base de una buena acción política: la justicia, la equidad, el respeto mutuo, la sinceridad, la honestidad, la fidelidad.

A este respecto, merece la pena recordar las “bienaventuranzas del político”, propuestas por el cardenal vietnamita François-Xavier Nguyễn Vãn Thuận, fallecido en el año 2002, y que fue un fiel testigo del Evangelio:

Bienaventurado el político que tiene una alta consideración y una profunda conciencia de su papel.
Bienaventurado el político cuya persona refleja credibilidad.
Bienaventurado el político que trabaja por el bien común y no por su propio interés.
Bienaventurado el político que permanece fielmente coherente.
Bienaventurado el político que realiza la unidad.
Bienaventurado el político que está comprometido en llevar a cabo un cambio radical.
Bienaventurado el político que sabe escuchar.
Bienaventurado el político que no tiene miedo[5].

Cada renovación de las funciones electivas, cada cita electoral, cada etapa de la vida pública es una oportunidad para volver a la fuente y a los puntos de referencia que inspiran la justicia y el derecho. Estamos convencidos de que la buena política está al servicio de la paz; respeta y promueve los derechos humanos fundamentales, que son igualmente deberes recíprocos, de modo que se cree entre las generaciones presentes y futuras un vínculo de confianza y gratitud.

4. Los vicios de la política

En la política, desgraciadamente, junto a las virtudes no faltan los vicios, debidos tanto a la ineptitud personal como a distorsiones en el ambiente y en las instituciones. Es evidente para todos que los vicios de la vida política restan credibilidad a los sistemas en los que ella se ejercita, así como a la autoridad, a las decisiones y a las acciones de las personas que se dedican a ella. Estos vicios, que socavan el ideal de una democracia auténtica, son la vergüenza de la vida pública y ponen en peligro la paz social: la corrupción —en sus múltiples formas de apropiación indebida de bienes públicos o de aprovechamiento de las personas—, la negación del derecho, el incumplimiento de las normas comunitarias, el enriquecimiento ilegal, la justificación del poder mediante la fuerza o con el pretexto arbitrario de la “razón de Estado”, la tendencia a perpetuarse en el poder, la xenofobia y el racismo, el rechazo al cuidado de la Tierra, la explotación ilimitada de los recursos naturales por un beneficio inmediato, el desprecio de los que se han visto obligados a ir al exilio.

5. La buena política promueve la participación de los jóvenes y la confianza en el otro

Cuando el ejercicio del poder político apunta únicamente a proteger los intereses de ciertos individuos privilegiados, el futuro está en peligro y los jóvenes pueden sentirse tentados por la desconfianza, porque se ven condenados a quedar al margen de la sociedad, sin la posibilidad de participar en un proyecto para el futuro. En cambio, cuando la política se traduce, concretamente, en un estímulo de los jóvenes talentos y de las vocaciones que quieren realizarse, la paz se propaga en las conciencias y sobre los rostros. Se llega a una confianza dinámica, que significa “yo confío en ti y creo contigo” en la posibilidad de trabajar juntos por el bien común. La política favorece la paz si se realiza, por lo tanto, reconociendo los carismas y las capacidades de cada persona. «¿Hay acaso algo más bello que una mano tendida? Esta ha sido querida por Dios para dar y recibir. Dios no la ha querido para que mate (cf. Gn 4,1ss) o haga sufrir, sino para que cuide y ayude a vivir. Junto con el corazón y la mente, también la mano puede hacerse un instrumento de diálogo»[6].

Cada uno puede aportar su propia piedra para la construcción de la casa común. La auténtica vida política, fundada en el derecho y en un diálogo leal entre los protagonistas, se renueva con la convicción de que cada mujer, cada hombre y cada generación encierran en sí mismos una promesa que puede liberar nuevas energías relacionales, intelectuales, culturales y espirituales. Una confianza de ese tipo nunca es fácil de realizar porque las relaciones humanas son complejas. En particular, vivimos en estos tiempos en un clima de desconfianza que echa sus raíces en el miedo al otro o al extraño, en la ansiedad de perder beneficios personales y, lamentablemente, se manifiesta también a nivel político, a través de actitudes de clausura o nacionalismos que ponen en cuestión la fraternidad que tanto necesita nuestro mundo globalizado. Hoy más que nunca, nuestras sociedades necesitan “artesanos de la paz” que puedan ser auténticos mensajeros y testigos de Dios Padre que quiere el bien y la felicidad de la familia humana.

6. No a la guerra ni a la estrategia del miedo

Cien años después del fin de la Primera Guerra Mundial, y con el recuerdo de los jóvenes caídos durante aquellos combates y las poblaciones civiles devastadas, conocemos mejor que nunca la terrible enseñanza de las guerras fratricidas, es decir que la paz jamás puede reducirse al simple equilibrio de la fuerza y el miedo. Mantener al otro bajo amenaza significa reducirlo al estado de objeto y negarle la dignidad. Es la razón por la que reafirmamos que el incremento de la intimidación, así como la proliferación incontrolada de las armas son contrarios a la moral y a la búsqueda de una verdadera concordia. El terror ejercido sobre las personas más vulnerables contribuye al exilio de poblaciones enteras en busca de una tierra de paz. No son aceptables los discursos políticos que tienden a culpabilizar a los migrantes de todos los males y a privar a los pobres de la esperanza. En cambio, cabe subrayar que la paz se basa en el respeto de cada persona, independientemente de su historia, en el respeto del derecho y del bien común, de la creación que nos ha sido confiada y de la riqueza moral transmitida por las generaciones pasadas.

Asimismo, nuestro pensamiento se dirige de modo particular a los niños que viven en las zonas de conflicto, y a todos los que se esfuerzan para que sus vidas y sus derechos sean protegidos. En el mundo, uno de cada seis niños sufre a causa de la violencia de la guerra y de sus consecuencias, e incluso es reclutado para convertirse en soldado o rehén de grupos armados. El testimonio de cuantos se comprometen en la defensa de la dignidad y el respeto de los niños es sumamente precioso para el futuro de la humanidad.

7. Un gran proyecto de paz

Celebramos en estos días los setenta años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que fue adoptada después del segundo conflicto mundial. Recordamos a este respecto la observación del Papa san Juan XXIII: «Cuando en un hombre surge la conciencia de los propios derechos, es necesario que aflore también la de las propias obligaciones; de forma que aquel que posee determinados derechos tiene asimismo, como expresión de su dignidad, la obligación de exigirlos, mientras los demás tienen el deber de reconocerlos y respetarlos»[7].

La paz, en efecto, es fruto de un gran proyecto político que se funda en la responsabilidad recíproca y la interdependencia de los seres humanos, pero es también un desafío que exige ser acogido día tras día. La paz es una conversión del corazón y del alma, y es fácil reconocer tres dimensiones inseparables de esta paz interior y comunitaria:

— la paz con nosotros mismos, rechazando la intransigencia, la ira, la impaciencia y ―como aconsejaba san Francisco de Sales― teniendo “un poco de dulzura consigo mismo”, para ofrecer “un poco de dulzura a los demás”;

— la paz con el otro: el familiar, el amigo, el extranjero, el pobre, el que sufre…; atreviéndose al encuentro y escuchando el mensaje que lleva consigo;

— la paz con la creación, redescubriendo la grandeza del don de Dios y la parte de responsabilidad que corresponde a cada uno de nosotros, como habitantes del mundo, ciudadanos y artífices del futuro.

La política de la paz ―que conoce bien y se hace cargo de las fragilidades humanas― puede recurrir siempre al espíritu del Magníficat que María, Madre de Cristo salvador y Reina de la paz, canta en nombre de todos los hombres: «Su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes; […] acordándose de la misericordia como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abrahán y su descendencia por siempre» (Lc 1,50-55).

Vaticano, 8 de diciembre de 2018

Padre German Cálix nombrado entre los personajes del año en Honduras

El director Ejecutivo de Cáritas Honduras, Padre Germán Cálix fue nombrado por diario El Heraldo como uno de los 10 personajes del año en Honduras.

Según una publicación de este importante medio de comunicación en el país, el reconocimiento se debe a que de no ser por la Junta de Convocantes, en la que el Padre German es su coordinador, los actores de la crisis política en Honduras no se hubieran sentado a dialogar.

En ese sentido indica que fue el padre Germán Calix quien presidió a un grupo de ciudadanos y que se acercó por primera vez al actual presidente, Juan Orlando Hernández, como también a Luis Zelaya, Salvador Nasralla y Manuel Zelaya para que fuese posible la activación de mesas de diálogo.

No obstante, diario El Heraldo subrayó que si las partes no se pusieron de acuerdo al final quedó en el recuerdo que hicieron los convocantes, entre los cuales estaban además otros reconocidos personajes de la vida política y social de Honduras.

Los 10 personajes del año en Honduras

¡Felicidades Padre Germán por su destacada labor con Honduras!